CAPITULO 38. ALIADO

original

Lo que debían de haber sido un par de días se volvieron meses. Después de siglos volvía a estar “en libertad”. Mis ojos aún no se adaptaban a la luz solar con normalidad. En todo el tiempo que habíamos estado encerrados, nos habían sacado a la calle como tres o cuatro veces solo.

Era cruel, eso nadie lo negaría. Nos habían encerrado como a perros hasta que entendiésemos por las malas quién mandaba ahí. Pero aunque su propósito fuera la obediencia, para mí se había convertido en una carcasa, una careta que debía fingir durante algún tiempo ya que realmente lo que habían conseguido es que mi odio incrementase.

Jamás me hubiese imaginado a mí mismo queriendo realmente matar a alguien, pero en estos momentos si realmente me encontrase con mi propio padre en una habitación y tuviese un arma en la mano. No dudaría.

Aunque le había cogido más asco a esa rata inmunda que nos había hecho al vida imposible.

En estos ¿Cuánto había sido? ¿Dos meses? ¿Seis semanas? Daba igual… Pero en ese tiempo por lo menos había podido conocer bien a Fernando y por fin todo en parte había salido a nuestro favor para acabar con esta pesadilla.

Gracias a Dios Lucas estaba ahí. Lucas Fernández, miembro de la CIA infiltrado desde hace ya cinco años. Cinco malditos años y ahí seguía sin meterlos a todos en la cárcel. Por suerte había sido el encargado de custodiar la puerta que nos mantenía fuera del mundo y eso había ayudado a no solo a no volvernos locos durante todo ese tiempo sino a idear por fin algo, aunque loco y sin precedentes, pero por lo menos algo para acabar con ese imperio.

Dos días después de salir de esa habitación y pegarme a mi padre como un perro recién amaestrado por fin tenía una ligera oportunidad de poner en marcha el plan.

Miré de nuevo por la ventana esperando la señal que Fernando iba a hacer en indicación de que todo estaba despejado. Debía hablar con Jon. Lucas se había encargado de avisarle e introducirlo dentro del plan con la condición de que dejasen a un lado a Darien. No quería que él se viese involucrado. Sabía que iba a ser difícil separarlo de su padre. Y que después de tanto tiempo seguía buscándome. Según me había contado Lucas, Jon pensó que había muerto por la ausencia de contacto en estos dos meses. De hecho, el precedente para quedar es que al menos pudiese hablar conmigo. Íbamos a hacer algo mejor, íbamos a conseguir que lo viese en persona. Pero era difícil que yo pudiese salir, todos los ojos y miradas estaban ahora en mí para controlar si realmente el nuevo Perrito del jefe estaba fingiendo o de verdad se había vuelto manso. Es por eso que era mucho más sencillo orientar la atención hacia mí y que él entrase por el lado contrario.

Y así fue. En cuanto vi la señal de Fernando me dirigí hacia el lado contrario con total tranquilidad. Intentando no ser visto o que al menos apréciese que esa era mi intención.

Llegué hasta el borde del límite del colegio, donde se separaban por una valla la calle del parque que rodeaba al edificio y me escondí ahí, entre dos árboles durante un par de minutos. Después, hice el amago de intentar saltar sabiendo que me detendrían al instante.

Pero no fue así.

Miré nervioso a ambos lados y nada… Nadie venía por mí. ¿Acaso no me habían visto? ¿O esto era una estratagema también para ver lo que hacía?

Lo que estaba claro es que yo tenía que volver al edificio ya que se suponía que iban a meter a Jon hasta el baño. Pero… Si me habían visto saltar, sería aún más sospechoso si entraba de nuevo así porque sí.

Comencé a andar caudaloso por la calle buscando algún motivo por el cual me escaparía. Tenía unas ganas inmensas de llamar por teléfono, pero ni tenía teléfono y seguramente si me estaban vigilando sabrían que si llamo desde una cabina pública, de esas que por cierto son casi imposibles de encontrar hoy en día, es que no tramaba nada bueno.

Llegué caminando hasta una tiendecita y tuve una idea. Miré a ambos lados y me aventé en el interior de la tienda. El vendedor que estaba a lo suyo con su teléfono hizo caso omiso a mi llegada. Levantando un poco su vista del aparato y volviendo enseguida a lo suyo.

Carraspeé un poco la garganta y me acerqué hasta el mostrador.

-Un paquete de camel y un mechero por favor.- Haber salido a por cigarrillos era la excusa perfecta. Odiaba fumar así, lo único que fumaban eran porros. Seguramente me picaría la garganta pero no me quedaba de otra. Si me estaban vigilando era lo único que s eme ocurría para poder volver lo antes posible.

El hombre me entregó mi pedido con pocas ganas, pagué y salí rápido de la tienda.

Me dirigí de nuevo hacia la escuela y me quedé detrás de un muro en la calle paralela. Me fumaría rápido el cigarro y volvería.

Lo encendí y sentí el humo en mis pulmones. Aguanté las ganas de toser y lo dejé ahí hasta que me acostumbrase a él. Cuando eso pasó lo solté lentamente y con naturalidad.

Hice lo mismo un par de veces más, primero soplando ligeramente para que se consumiese pronto el cigarro y después absorbiendo un poco del humo.

-Si lo que querías era fumar, podrías haberme pedido un cigarro.- Escuché la voz de Darril y sonreí por dentro. Así que sí que estaban vigilándome.

-No tengo muchos amigos a los que pedir tabaco.- Dije con indiferencia.

-Como digo, podrías pedírmelo a mí. Pero si te sales del colegio de esa forma sólo generarás problemas. Ya estaban a punto de llamar a tu padre. Te hubiesen castigado de nuevo por traición. ¿No has tenido suficiente éstos dos meses?- Aunque la piel de todo mi cuerpo se erizó mantuve la calma con total normalidad y me encogí de hombros.

-A estas alturas ya me da igual todo. Aunque debo decir que sí he aprendido la lección. No volverán a  tener problemas conmigo. Hasta me involucraré en los negocios con mi padre.- Si se lo decían, podía ahorrarme una etapa del plan.

-¿Serías capaz?

-Me quedó claro que ésta es mi vida ahora.- mencioné mientras me movía hacia la valle dispuesto a saltarla. –No quiero quedarme mi vida encerrado en una habitación obscura y siendo castigado y obligado.

Salté la valla y comencé a caminar hacia el interior de nuevo sin volver a dirigirle la palabra, ni si quiera una mirada a Darril.

Cuando llegué dentro de la escuela, corrí hacia los baños despavorido. ¿Habrían conseguido meter a Jon? Llegué en menos de un minuto y me paré enfrente de la puerta. Habían puesto un cartel de “Baños en reparación”. Por lo menos así no entraría nadie.

Abrí la puerta y entré encontrándome con Fernando y con Eli.

-¿Dónde diablos estabas?- Me reclamó Eli enseguida.

-Tuve que salir de la escuela, no me pararon y no se me ocurría nada.

-¿Jeremy?- Mi cara se llenó de felicidad al escuchar la voz de Jon. Cogí aire y corrí hacia el cubículo de dónde provenía.

-Papá.- Intente no chillar mientras mis ojos se llenaban de lágrimas y era recibido entre los brazos del hombre que me crió, amó y protegió desde que tengo memoria.

Jon besó mi cabeza mientras me apretaba fuertemente y después de mucho tiempo me sentí como en casa, protegido y amado. Dejé todas las lágrimas saliesen de mí sin importarme que seguramente estábamos siendo observados.

Después de un rato, Jon se separó un poco obligándome a que lo viese de frente.

-¿Te encuentras bien?- Negué inconscientemente. No quería decirle que estaba mal pero no pude evitarlo. Él chasqueó la lengua. –Estábamos muy preocupados por ti, Darien no ha parado de buscarte ni un segundo y yo tampoco. Hace demasiado que perdimos la conexión.

-No… No podía.

-Lo sé.- Me interrumpió para que no siguiese hablando. –No hace falta que digas nada. Sólo quería comprobar que estabas bien. Por fin vamos a acabar con todo esto.

-¿Has hablado con Lucas?- Jon asintió.

-No quiero que estés involucrado.

-No hay otra forma papá, no podemos hacer otra cosa que no sea eso.

-¿Y si todo se complica? No te quiero de nuevo en medio de un tiroteo.

-Solo tengo que fingir que me da igual. Tenéis que perder esa batalla para que confíen en mí.

-Prefiero detenerlos y ya. No quiero que todo dependa de ti.

-No tenemos suficiente información para eso y lo sabes. Incluso con todos los papeles y nombres que hemos conseguido. Hay que meterse dentro de la organización. Soy su hijo, me será más fácil a mí. Sino mira a Lucas, ¿Cuántos años lleva de infiltrado y no consiguió nada? ¿Cuántos años llevas tú o el FBI detrás de mi padre?

-Sólo ten cuidado.- Asentí.

-Si todo sale bien, estaremos juntos de nuevo muy pronto.

-Estoy deseando hijo.

-No le digas a Darien… Que no sepa nada. Es incluso mejor si piensa que estoy muerto o que ahora soy su aliado. Si no es así se pondrá como loco porque me hayas dejado hacer ésta locura y acabará haciendo él alguna.

-Lo conoces bien…- Me encogí de hombros.

-Al fin y al cabo, siempre lo admiré y seguí en silencio.

El timbre sonó indicando el comienzo de las clases e hice una mueca de disgusto. John me abrazó y respiré su esencia sintió paz por dentro. Después, me separé de él con confianza y salí con el resto de los chicos dejándolo en el baño.

Espero que no tuviese ningún problema para volver a salir.

Ésta era la última oportunidad, después de casi dos años por fin había juntado suficiente gente de confianza como para poder acabar con ellos. No se parecía a nada a mis planes iniciales y era bastante loco y peligroso. Pero no había encontrado nada mejor. No conseguía recordar nada más del pasado y mucho menos, dónde estaba ese CD con los datos de los traidores y los policías corruptos que me habían encomendado de pequeño.

 

 


Seguro ya se olvidaron de mí xD pero bueno… algún día retomarán la historia y habrá terminado 😛 

Solo quedan aun par de episodios para acabe ésta saga. La verdad la empecé muy emocionada pero llegó un momento que me bloqueó. Tenía muchas ideas pero no sabía bien cómo plasmarlas y estoy haciéndolo lo mejor que pueda. 😀

Lo bueno es que cuando acabe podré centrarme más en las otras.

Por ahora, sólo espero que os guste y sigáis disfrutando 😀

Un abrazo!

 

LOVE LOVE!

 

YUMIYU.

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6 thoughts on “CAPITULO 38. ALIADO

  1. Waaaaa!!!! Extrañaba esta historia ^^
    Me parece genial que Jer por fin tenga un plan, aunque sea arriesgado. Y no se xD saber que falta poco para que termine me emociona por querer saber el final >u<
    Saludos (^-^)/

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  2. Amo todas tus historias y lo sabes. Pero esta especialmente me enternece el corazón. Solo pido a Dios que ninguno de mis chicos a los que amo salgan lastimados al final.

    Me alegra que hayas vuelto com tremendo capítulo. Adoro la forma en que Jon ama a “su hijo” Jeremy.

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  3. Siempre me han encantado tus historias, y la forma en la que narras, y ahora tres capítulos nuevos, y esta ya esta por tener la gran resolucion, la esperare con ansiasal igual que las otras

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