CAPÍTULO 39. ESPECIAL DARIEN. MUDO

 

Llevaba días, tal vez semanas sin hablar con Jeremy. No sabía nada absolutamente nada de él. Mi padre tan solo me decía que no tenía ni idea pero para mi gusto estaba demasiado tranquilo como para estar diciéndome la verdad. Eso, o ya se había rendido en encontrarlo. ¿Cuánto tiempo había pasado desde que todo esto había empezado? Suspiré, era ya casi año y medio desde se lo llevaron. Eso era mucho tiempo… ¿Podía alguien cambiar sus sentimientos y su personalidad en ese tiempo?

Estaba claro que no era el mismo chico que conocía, cuando volví a verle en ese colegio año después de su marcha no me había parecido el mismo. Y aunque me abrazó y juró amarme con todo su corazón, lo vi distinto. Tal vez… Más rudo, valiente, loco. No sabría describirlo pero el Jeremy que yo conocía no hubiese vuelto a entrar ahí una vez fuera.

-Nos está protegiendo…- ME lo dije en voz alta para cerciorarme del todo.

-Darien…- David entró por la puerta y mi corazón dio un pequeño vuelco. Eso me deprimía, que mis sentimientos me estuviesen engañando así. Había hecho sufrir a Jer, a mi madre y a mi madre con la estupidez de enamorarme de él. No podía ser tan escaso mi amor como para ahora estar sintiéndolo por otra persona.

Pero dios… Jer no estaba y yo ya no podía más.

-Dime.- LE respondí con una sonrisa. Él sabía qué pasaba por mi cabeza. Se había vuelto un gran amigo y confidente.

-¿Otra vez mortificándote?-Pregunta sentándose en la silla que está libre justo en frente de mí. Negué con la cabeza.

-Estoy bien, te lo prometo.- Él también negó.

-Creo que deberíamos dejar de trabajar e ir a por una cerveza.- Asentí, eso me sentaría bien aunque si era con él tal vez podría estropearlo todo. David me vio titubear.

-No sé si…

-¡Oh vamos!- ME interrumpió. –No muerdo, lo sabes, te lo prometo.

-Está bien, vamos- Agarro mis cosas y salgo pegado a él por la estrecha puerta. Prefiero ignorar el hecho de no saber si había sido a propósito.

No estoy olvidando a Jeremy, me digo de nuevo en mi cabeza. De primeras es mi hermano pequeño. Bueno obviamente no de sangre. Es como un hermano y es familia y aunque sea un puto pervertido sigo amándolo y sigue gustándome sus ojos, su tez, su sonrisa, su personalidad. Me gusta todo de él. Al fin y al cabo ya era un adulto de todas formas. Nos llevábamos como diez años pero ya no era ningún niño.

-De nuevo estás silencioso pensando.- David volvió a interrumpirme. Suspiré

-Creo que estoy intentando convencerme a mí mismo de muchas cosas.

-¿Cómo qué?- Llegamos hasta el aparcamiento y me dirijo a subirme en mi coche.

-Nada, olvídalo- Intento cambiar de tema. -¿Vamos en mi coche y luego te traigo?

-Vamos en tu coche, lo dejas allí y nos vamos a casa en taxi. Que vamos a beber.- Ni había pensado en eso, pero tenía mucha razón y siendo policías debíamos predicar con el ejemplo.

Llegamos al bar y nos sentamos en una mesa alejada de la puerta. Era temprano, aún no había mucha gente así que pudimos elegir la mesa que quisimos.

Comenzamos a hablar de banalidades y conforme se acercaba la media noche y las cervezas aumentaban comencé a predicar mis sentimientos en alto. A estas alturas, no es como si David no se hubiese dado cuenta. David o cualquier otra persona.

-¿Cómo podría hacer para ayudarte?- Preguntó David cuando casi rompo a llorar. Me encogí de hombros.

-ME siento mal solo por el hecho de estar aquí contigo.

-Era tu novio al fin y al cabo. Tienes que sentirte horrible. Parte de ti se siente culpable porque perdiste a un familiar, otra parte porque pediste a tu pareja y creo que otra parte por el hecho de que sea tu pareja.- Suspiré.

-Has dado en el clavo en todas esas partes.

-ME falta una.- Lo miré.

-Adelante.- Le di permiso para que siguiese sacando a la luz mis dolores.

-Parte se siente culpable porque te gusto.- Mordí mi labio. Tenía toda la razón. David se pegó más a mí y agarró mi mano.

-Tú también me gustas Darien… Pero tranquilo, no jugaré con tus sentimientos. Ahora estás vulnerable con todo lo que está pasando y la incertidumbre que tienes. No me aprovecharé de eso. Estaré aquí como amigo para lo que necesites. Pero… -Se puso aún más serio. –También debo decirte que si estás preparado, házmelo saber. No estaré para siempre en la posición de esperarte.

-Gra… Gracias.- Respondí sin saber muy bien qué decir.

Intenté no pensar mucho el resto de la velada pero después de esa confesión me era bastantes difícil. Cada roce o mirada provocaba un pequeño vuelco en mi corazón y un rasguño en mi alma. No sabía si salir de ahí o caer en sus brazos.

Pasadas unas horas, cada uno agarró un taxi. Por un momento pensé en darle la dirección de Ian. Hablar con una migo de lo ocurrido me vendría bien, al final, preferí no molestar e irme directo a la cama. Ya eran las doce y media pasadas de la noche y debía estar despierto y lúcido a las siete de la mañana.

Llegué a la casa y caí en la cama rendido en un suspiro, ni si quiera tuve fuerzas de cambiarme de ropa. Total, vivía solo y no es como si fuese a molestar a alguien por mis fachas o mi borrachera. Tan sólo me eché la manta por encima y me entré a Morfeo.

 

Misteriosamente no tenía ningún tipo de resaca, estaba de hecho bastante lúcido. Continué con mi trabajo normalmente aunque intentando evitar en cierta medida a David, era más difícil aceptar su confesión sobrio.

Mi padre andaba muy raro, aunque lo negase se había estado ocultando de mi presencia y además lo había encontrado con algunos compañeros, curiosamente de los enterados del caso e Jeremy. Estaba seguro me ocultaba algo y no pensaba decirme.

-Darien.- Ian apareció a mi lado con el semblante serio. Entrecerré los ojos, obviamente sabía algo y creo que estaba a punto de averiguar el qué.

-¿Qué sabes Ian?- Suspiró.

-Eres buen observador.

-Ajá, ¿Y qué más?

-Dios Darien, no se si debo contarte… Yo…

-Oh vamos.- Exasperé. –Has venido hasta aquí para contarte, no te eches ahora para atrás.

-Va a haber una reunión con el padre de Jeremy y su banda.

-¿Reunión? ¿Con nosotros?- Negó.

-Ellos se van a  reunir y tu padre va a ir.- Mordí mi labio.

-¿Por qué no me lo ha dicho?

-Obviamente no quiere que vayas ni que sepas nada. El motivo no lo sé, pero si confías en él no hagas nada.

-Menuda estupidez… Da igual si confío en él o no, debo ir. Podría ser la última oportunidad y tú sabes que no sé nada de Jer desde hace siglos y que mi padre me ha desplazado.

-Porque no te comportas como un policía, dejas a tus sentimientos entrar en acción.

-Gilipolleces…

-Sabes que no lo son Darien… Eres mi mejor amigo y te conozco bastante bien. No hagas ninguna estupidez. ¿Vale?

-¿A qué hora es la reunión?

-No vas a ir.

-¿A qué hora es la reunión?- Pregunté más serio, empezando a cabrearme.

-Te he dicho que no vas a ir.- Suspiré e intenté relajarme, dios, sería capaz de hasta torturarle en estos momentos con tal de que me lo dijese, pero esa no era la solución.

-Por favor… Ven conmigo si quieres, sólo… Solo esperaré fuera. Lo único que quiero es saber qué está bien. ME quedaré fuera y sólo intervendré si es necesario, si algo os ocurre.

-Lo siento, no discutiré esto contigo.- Después se dio la vuelta dándome la espalda y comenzó a caminar hacia su oficina.

-¡Joder!- Grité en voz demasiado alta llevándome la mirada de todos los presentes. ME dio igual, los asesiné con la mirada y salí rápidamente de ahí. ME faltaba el aire, ¿Cómo diablos iba a esperar todo el día parado sabiendo que habría una reunión, que Jeremy iría e incluso que mis amigos y mi padre podrían correr peligro?

Llegué al aparcamiento y me dirigí hacia mi coche intentando calmarme antes de salir de ahí.

-¡Darien!- Escuché a David y en cuanto me di la vuelta lo vi corriendo hacia mí. ME esperé, no tenía muchas ganas de hablar con nadie me éstos momentos pero el pobre venía corriendo con desesperación. Igual había pasado algo y teníamos que salir a trabajar.

-Darien.- Repitió situándose delante de mí y cogiendo aire para recuperarse de la carrera.

-¿Qué pasó David? No tengo muchos ánimos la verdad, si no es nada urgente podemos vernos mañana.

-Yo sé dónde es la reunión.- Sentí un escalofrío por todo mi cuerpo y enmudecí. –También sé la hora. Pero no te lo diré, si quiere ir vas a venir conmigo y me aseguraré de que no hagas tonterías.

-No seas idiota David, no voy a ponerte en peligro a ti también.

-Soy policía y lo sé porque me ofrecieron ir a cambio de que no te dijese nada. Pero sé lo importante que era para ti saberlo.

-Acepto el trato.- Dije sin negociar. Que viniese si era lo que quería. No iba a impedírselo.

-Bien, vamos.

-¿Es ahora?- Me sorprendí, pensé y sería en la tarde o en la noche no a plena luz del día.

-El resto ya se fueron, yo dije que iba en mi coche para alcanzarte.

-¿Y a qué estamos esperando?- Me fui hacia la parte del conductor abriendo mi coche para salir de ahí lo más rápido posible.

David se metió en la parte del copiloto.

-¿A dónde?- Pregunté acelerando el coche para salir del parking.

-No te diré el destino final, si lo hago es posible que me eches en este preciso instante y no estoy dispuesto a que eso ocurra.- Rodé los ojos.

-No voy a hacerlo.

-Para el coche, yo conduciré.

-¡Dios!- Exclamé parando en plena calle y bajándome enfadado. –Vamos, rápido.- Le abrí la puerta para que saliese y el chasqueó la lengua.

-No hace falta que seas desagradable, sólo intento ayudarte.

-Me estás desesperando.- Rechiné mis dientes como un niño pequeño que se enfada.

David arrancó y comenzó a pasearse por las calles con demasiada parsimonia. Después de unos quince minutos conduciendo, aún no habíamos llegado a ninguna parte.

-¿No puedes encender las sirenas y acelerar? Seguro todos ya llegaron o ya están muertos.

-No puedo, sabrían que vamos para allá. Estamos como a diez minutos y no quiero llamar la atención conduciendo como un loco. A ver si nos va a parar la policía.

-¡David! ¡Nosotros somos la policía! ¿Acaso me estás tomando el pelo o qué?

-Te juro que no Darien, pero tampoco quiero llegar a la vez que tu padre y el resto porque si no les fastidiaremos la operación.

-Ellos deben de estar ya allí así que por favor, acelera.- David suspiró pero me hizo caso. Enseguida el coche comenzó a ganar velocidad.

Llegamos al lugar en menos de diez minutos, aparcamos lejos y vi el coche de mi padre. Ya estaban allí. ¿Habrían llegado hace mucho?

Bajamos y caminamos pegados a la pared. Eran unos pequeños almacenes, parecidos en los que Jeremy había aparecido con su amigo cuando se lo llevaron ya dos años atrás.

-Es aquí.- Rodeamos la pequeña instalación, entrando por un lateral y escuchando voces al instante.

-¡Basta!.- Se escuchó un disparo y David y yo nos agachamos y rodamos hacia unas cajas apiladas en un lateral. ME asomé y vi a Jeremy, del lado de su padre con una pistola en la mano y expresión fría. ¿Realmente era él? Había otros cinco hombres de ese lado y al otro, mi padre, Ian y dos compañeros, uno de los cuales yacía en el suelo herido o tal vez muerto. No pude identificar quién era.

-Sé perfectamente quién eres- Se escuchó al padre de Jer hablar, apuntando directamente a mi padre. –ME has dado muchos problemas y por ti y tu maldita familia me está costando recuperar a mi hijo.- Jeremy lo miraba algo nervioso y después devolvía la mirada hacia mi padre. No pude ver la cara de este, tan sólo le veía la espalda.

-No dejaré jamás de perseguirte, me has robado algo valioso para mí.

-¡Ja!- Exclamó con sarna, -¿Yo te he robado? Te recuerdo que es mi hijo y no tengo tiempo para estupideces.- Apuntó de nuevo a mi padre.

-¡No!.- Dijo Jeremy ganándose la mirada de odio y confusión de su padre. –Dices que… Que nunca te demuestro nada padre. Dices que soy inútil y que crees que sigo viviendo en el pasado.- Vuelve a mirar a mi padre y su cara refleja pena, pero el hombre frívolo no puede ver esa expresión. –No soy un cobarde y le respeto… Padre.- Levanta el arma que yacía en su mano y dispara a mi padre haciéndolo caer.

-mmm- Murmuro mareado. ¿Qué? Empiezo a escuchar disparos por la sala pero soy incapaz de disparar. Alcanzo a ver cómo Jeremy se va protegido entre los brazos de su padre. Mi mundo empieza a dar vueltas y vueltas, siento que me ahogo, no soy capaz de respirar.

Abro mi boca intentando emitir algún sonido y noto cómo mi cuerpo cae al vacío perdiendo la consciencia.

 


Y aquí se quedó aunque me odien!

Aviso! Sólo quedan dos capítulos! Dios! No puedo creerle jejejeje

Espero sus comentarios como siempre 😀

LOVE LOVE

YUMIYU

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3 thoughts on “CAPÍTULO 39. ESPECIAL DARIEN. MUDO

  1. Kyaaaa!!! En serio no se que pensar >.<
    O sea, es claro que todo lo que vio Darien ha sido planeado por Jer y su padre, pero él no lo sabe.
    o segundo es que no puedo creer que Darien ya no ame a Jer, cuando lei que tambien queria a David, se me rompio el corazon porque si Jer se entera le va a doler, y lo peor es que todo lo que ha hecho y resistido a sido por sus esperanzas de mantener a salvo y volver a ver a su familia, y eso incluye enormemente a Darien.
    Esperare los últimos dos capitulos T-T

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  2. Dios me dolió muy fuerte que a Darien le guste también David…espero que sea sólo un capricho por estar sin Jer y todo se solucione, estoy sufriendo 😦 YO QUIERO VER A VER CON DARIEN FELIZ. Y QUE DARIEN SÓLO AME Y GUSTE DE JER! y de lo que pasó seguro todo fue parte del plan así que.. Pero claro DARIEN no lo sabe y pff, me voy a morir :”(

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  3. ¡¡NNNOOOOOO!! No puedo creer que Jer, mi amado Jer haya disparado a John. 😢😢😢😢😢😢😢

    Y que demonios le pasa a Darien. Como que se está enamorando de alguien más?

    Este capitulo me deja muy triste.

    😓😓😓😭😭😭😭😭😭😭

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