Epílogo

i_love_you_phillip_morris_jim_carrey_gay_kiss

Volvía estar encerrado. Nada había servido para nada. Mi padre había escapado y se había vuelto a hacer conmigo. Pero ahora no me dejaría ni un milímetro de libertad.
Estaba en una habitación, sin ventanas, totalmente deprimente. Sólo la adornaban una mísera cama, una mesa de escritorio y dos puertas, una que daba al baño y otra a mi libertad, la segunda seguramente no conseguiría atravesarla jamás.

Empecé a agobiarme, ¿Cómo iba a estar así toda mi vida? ¿Cuánto tiempo llevaba ahí? ¿Acababa de llegar? ¿Llevaba meses? ¿Tal vez un año?

Empecé a hiperventilar.

-¡Sácame de aquí!.- Chillé desesperado, levantándome de las frías sábanas que cubrían la mugrosa cama y corriendo hacia la puerta de la libertad.

La golpeé, sentía que me ahogaba.

-¡Por favor!.- Supliqué. -¡Sácame de aquí!.- Comencé a llorar. No quería estar ahí, no quería estar atrapado.- M respiración cada vez más entrecortada.

-Por favor… Por favor… Por favor… No,no,no,no,no…- ME estaba volviendo loco.
-Te quedarás ahí el resto de tu vida, atrapado, así me aseguraré de no vuelvas a traicionarme jamás.- Se escuchó una voz detrás de la puerta.

-¡Nooo!

Abrí los ojos hiperventilando y temblé.

-Jeremi…- Noté cómo una mano frotaba mi espalda.

-¡No!,. Aparté la mano de un manotazo y me encogí abrazando mis piernas e intentando recuperarme.

Estaba a salvo, estaba en casa. No estaba en ese sitio obscuro y jamás volvería con mi padre. Él lo había dicho, perdió a su hijo hace años… Al fin y al cabo me dejó libre… Entendió que jamás lo seguiría y prefirió darme la libertad antes que matarme.

-Cariño estás empapado…- Reconocí que era Claire quien estaba sentada en la cama conmigo.

-Perdón.- ME disculpé, realmente no era mi culpa pero lo sentí necesario.

-¿De qué era tu pesadilla?.- Quiso saber. Me encogí de hombros.

-Lo de siempre, mi padre volvía y esta vez me encerraba para que no volviese a traicionarlo.

-Tú no lo traicionaste cariño, jamás le guardaste lealtad por lo que no es traición. Él te encerró contra tu voluntad.

-Lo sé… Perdona. Siento haberte despertado…- Claire negó con la cabeza.

-Estaba despierta, de hecho me asomé a ver si dormías y vi que te revolvías en sueños por eso traté de despertarte. ¿Todos los días tienes pesadillas?

-Es extraño pero… Más bien desde que Fernando se fue. Como él dormía aquí en el cuarto creo que me hacía sentir más seguro. No lo sé. No estaba solo. No sé si tendrá que ver pero desde que se fue tengo pesadillas.

-¿Hay algo más que te preocupe?.- ME encogí de hombros y me entraron ganas de llorar. Demasiadas cosas habían cambiado. Era como estar en otra vida.

Peter no era el mismo, aunque se alegró mucho de que volviese y me trató con el mismo cariño de siempre, él ya había entrado a la universidad y se había ido a estudiar fuera. Además, se había echado una novia y eso lo mantenía bastante ocupado. Desde que había vuelto hace tres meses, tan sólo lo había visto en cuatro ocasiones. Y más bien poco tiempo. Creo que no le caía bien a su chica, era el tipo raro que habían secuestrado según la historia que él le contó y ahora volvía de la nada después de pasar casi dos años con la mafia.

Yo aunque había seguido estudiando, sólo me habían convalidado el instituto por lo que aún debía presentarme al examen de acceso de alguna universidad y había perdido por tanto un año de mi vida en estudios.

Claire y John seguían siendo igual de amorosos conmigo, aunque ahora estaba excesivamente sobre protectores, lo cual supongo era normal, pero llegaba a ser agobiante. Ya no podía ir solo a ninguna parte y no tenía muchos amigos con los que estar.

Ray había cambiado, tal vez el que más. Ya no se metía conmigo y estaba bastante centrado. Había comenzado su primer año de medicina y era demasiado amable conmigo. Tanto que me ponía los pelos de punta y me encrespaba la piel, me recordaba a mi engendro del demonio sonriente esperando para soltar alguna barbaridad con su carita de ángel. Eso también me deprimía, ¿Qué había sido de Alice? ¿Y Elisa? ¿Dónde estarían? Supongo mi padre había escapado y se había llevado a Alice con él… ¿Viviría bien? ¿Dejaría sus fechorías?

Y luego estaba Darien… El hombre que juró que me amaba y siempre me había protegido estaba frío y distante conmigo.

Cuando me vio por primera vez después del incidente, siendo llevado envuelto en una manta por el FBI sus ojos se clavaron en mí con rabia.

Se aproximó a mi cuerpo corriendo y golpeó mi cara haciendo que sintiese en ese momento el dolor más grande que había sentido nunca. Aún me dolía el corazón de tan solo pensarlo.

Lucas le gritó protegiéndome y yo solo pude bajar mi cabeza. Él pensaba que había matado a su padre, no era para menos Pero prefirió juzgarme antes que confiar en que yo jamás haría algo así. Eso, fue lo que más dolió.

Después de que le explicaron toda la situación y el plan vino a hablarme. Pero aún no se le había ido el rencor que había acumulado hacia mí.

Eso no era todo, al poco rato lo había visto besándose con su compañero, David creo se llamaba. ¿Qué iba a hacer con mi vida? Ya no tenía nada… Debía haber huido con Fernando. Lejos de aquí…

-Jeremi…- Me había olvidado de Claire. Respiré hondo y suspiré.

-Estoy bien, es…- Miré El reloj de la mesita. –Son las tres de la mañana. Será mejor siga durmiendo.

-Está bien… ¿Quieres que me quede aquí hasta que te duermas?.- Negué.

-Estoy bien de verdad. Ve a descansar es tarde.
Claire asintió, besó mi frente y me sonrió.

-Date una ducha antes de dormir o cámbiate de ropa, te enfermarás si te quedas así.
Asentí, no me había dado cuenta de que estaba tan empapado en sudor. Esperé a que se fuese y cerrase la puerta y me levanté para meterme a dar una ducha.

Tenía que recuperar mi vida de alguna forma. También estos tres meses había estado medio encerrado en la casa. Con tanto policía y personal el gobierno haciendo preguntas. Había demasiados nombres que implicaban a todo tipo de personas relacionadas con la ley y yo había estado dos años completos relacionándome con puro criminal. Era obvio que todo el mundo quería saber cosas.

-Tengo que tener un plan.- ME dije a mí mismo en voz alta. –Si Darien no va a estar conmigo no puedo contar con él. Tengo que prepararme ese examen e irme lejos de aquí, tal vez donde está Peter. Podría estudiar algo relacionado con la fotografía ahí.
Me duché y vestí con otro pijama limpio lo más rápido que pude. Hacía frío y quería estar de nuevo entre las sábanas.
En cuanto estuve ahí, sentí cómo el sueño empezó a pesarme y me dejé llevar.

Los siguientes días no fueron mejor para mí. Pasé mucho tiempo en casa preparándome mi examen para acceder a alguna universidad. Darien se pasaba a comer o a cenar alguna vez pero me dirigía más bien poco la mirada.
Durante dos días, había estado trayendo a David a cenar, al parecer estaban pasando mucho tiempo juntos y yo no sabía cómo reaccionar a eso.

Sólo quería irme a mi cuarto y llorar, o gritar o salir correr a la calle pero no podía hacer ninguna de esas cosas.

John y Claire no parecían estar muy de acuerdo con esa actitud de Darien, sabían me estaba haciendo daño. Antes de que todo pasase lo había dado todo por mí. Se había arriesgado y había prometido no hacerme daño. Lo que menos necesitaba ahora era encima perderlo a él. Estaba bien que no quisiese estar conmigo, había pasado mucho tiempo podía entender que tuviese dudas sobre quererme, o que le pareciese que una relación con alguien de su edad era lo mejor.

Pero realmente no hacía tanto desde la última vez que me había dicho que me amaba.
Por lo menos no mostraba una relación amistosa con David, aunque ya no sabía si lo hacía por mí o por respeto a sus padres.

Escuché cómo se abría la puerta, Darien había llegado. Puse especial atención asomándome por la escalera. De nuevo había venido con David.
Respiré hondo, ya no sabía si enfadarme o deprimirme pero no lo estaba pasando bien. Entre que no dormía, estaba agobiado, todo había cambiado y le había perdido a él no podía más.

Apreté con fuerza la barandilla de las escaleras y esperé a que se fuesen hacia la sala y terminasen de saludarse.
Después bajé y fui directo a la cocina.

-Te ayudo con algo.- Pregunté a Claire.- Ella me miró y su mirada se entristeció.

-Todo irá bien al final, ya verás.- ¿Tenía un cartel en la cara que ponía compadécete de mí o estoy terriblemente deprimido o algo así?

-¿Por qué dices eso?.- Me hice el fuerte. Se encogió de hombros.

-Sólo digo.- Luego sonrió. –Lleva esto a la sala por favor cariño.- Me dio un bol lleno de ensalada.

-Sure.- Le respondí en inglés. Fui a la mesa del salón y dejé el bol en el centro, ignorando completamente a los integrantes de la misma.

John hablaba con David sobre temas relacionados del trabajo, Darien me siguió con la mirada haciendo que mi corazón se acelerase. Me senté lo más calmado que pude y agarré mi teléfono para no tener que hablar con él.

-¿No vas a saludar?.- Dijo con un tono un tanto prepotente.
Levanté mi vista, John y David seguían a lo suyo y Darien me miraba fijamente.

-Hola, bienvenidos.- Dije seco, después volví a bajar la mirada.

-¿Qué tal los estudios?- Siguió preguntando. -¿Necesitas ayuda?.- Entrecerré los ojos y le presté atención. Ya llevaba más de tres meses aquí y no me había ofrecido mi ayuda, ni se había molestado en saber si iba bien o necesitaba algo. –Te ves cansado.- Siguió. –Mamá me dijo no duermes bien.- ¿Compasión?

-Estoy bien, no necesito que me preguntes porque te han obligado a ello.-Seguramente Claire quería que me hablase porque me veía destrozado.

-Nadie me ha obligado a hablarte Jeremi, eres mi hermano.

-Hermanastro.- Corregí. –Y hasta donde yo sabía el amor de tu vida. Supuestamente…- ME quedé estático, las palabras se habían escupido solas. David dejó de hablar y me miró, lo mismo hizo John, empecé a notar el calor en mi cara. Mierda…

-Jer…

-No me llames así.- Volví a escupir palabras con sarna.

-Oye…

-No oigo.- Le interrumpí. Después me levanté de la silla, apoyé mis manos en la mesa y respiré hondo. –Mira… No me apetece discutir contigo.-Miré a Claire que entraba por la puerta de la cocina. –Lo siento, necesito dar un paseo.

ME disculpé y salí lo más rápido que pude de la casa. Estaba seguro uno de ellos me iba a seguir, sólo esperaba que no fuese Darien. Aunque en realidad deseaba que fuese él. LE gritaría y dejaría claros mis sentimientos, si no ¿Cómo iba a seguir adelante?
Caminé lo más rápido que pude hasta el parque más cercano y me senté en un banco. Maldita vida que me había tocado, malditos todos. ME recosté en el banco y eché la cabeza hacia atrás cerrando los ojos y regularizando mis latidos.

-Sabes es peligroso que andes solo.- Escuché la calmada voz de John y suspiré. Sí… Realmente sí deseaba que hubiese sido Darien.

-Perdona, no…- Aguanté las lágrimas que luchaban por salir de mis ojos haciendo que mi voz se quebrase.

-Tranquilo, toma.- Abrí los ojos. John estaba a mi lado ofreciéndome una chaqueta. –Hace frío, no quiero te resfríes.- En realidad uno no se resfría por eso pero bueno, igualmente sí hacía frío. Acepté la chaqueta y me la puse. Enseguida el aroma de Darien llegó a mí y mi corazón volvió a dar un vuelco. Miré la chaqueta extrañado.

-Perdona.- Se disculpó mi padre. –Agarré la primera que encontré a mano.- Me había traído la chaqueta de Darien.

-No quería irme así pero… De verdad, ¿Por qué Darien se comporta así conmigo?

-Él te quiere, es mi hijo y lo conozco, no se ha olvidado de ti. Pero sigue dolido y sí debió de sentir una pena y rabia enorme el mes que pensó que me habías matado.

-Me duele eso… Que pensase que yo sería capaz de hacerte algo. Que no confiase más en mí.- Bajé la cabeza. John me abrazó.

-Siempre lo ha hecho, en el fondo y siempre lo hará.

-Entonces no tiene sentido tratarme así, obviamente me odia por ese hecho.

-No te odio.- Se escuchó la voz de Darien detrás y me giré sorprendido y con mis ojos llorosos. Me quedé mirándolo, analizando cada parte de él, su rostro, su mirada… Darien intentó sonreír y se acercó hasta mí.

No me di cuenta de cómo pasó, pero Cuando Darien se sentó a mi lado John ya se había marchado. Miré a ambos lados confundido, ¿ME había quedado tan embelesado que le había dado tiempo de desaparecer en la distancia?

-¿Cómo estás?.- Preguntó. No era al pregunta que esperaba.

-Bien.- Respondí. Darien agarró mis manos.

-¿Cómo estás?.- Volvió a preguntar, suspiré.

-Mal.

-Siento que es por mi culpa.- No pude evitar soltar una risotada.

-Yo siento que también.- Él rió igual. –No enserio, no es que sea tu culpa pero si estuvieses aquí conmigo todo sería más fácil.

-Lo siento…- Confesó. Agarró mis manos y me petrifiqué. –De verdad he sido un idiota, supongo que la edad no te hace ser más maduro en ciertas ocasiones. ME he comportado muy mal contigo y tú realmente tienes un motivo para estar sufriendo, estar deprimido o asustado. En cambio yo…- Suspiró. –Te he alejado de mí sin quererlo. Es cierto que me enfadé contigo, que incluso pensé que te odiaba, que luego estuve confundido y de nuevo me enfadé cuando supe que todo era un plan y no se me había incluido. Pero después estuve hecho un lío y no sabía qué hacer y solo he ido de cagada tras cagada contigo.

-Yo…

-No me he olvidado de ti.- Me interrumpió. –No he dejado de quererte, no te odio y no quiero estar sin ti.

-¿Y David?

-Es sólo un amigo…

-Un amigo que traes siempre a la casa y os vi besándoos.- Acusé.

-Lo traigo a la casa porque me estaba ayudando mucho y realmente, sí quería darte celos u olvidarme de ti no estoy seguro. Él sabe que no quiero nada. Y sí, nos hemos besado un par de veces pero no pasó nada más. Tú no estabas y…

-Está bien. No quiero saberlo lo entiendo.

-Te prometo no pasó nada.

-¿En dos años sólo lo has hecho la vez que nos encontramos en el hotel?- Darien asintió.

-Pues si eso no es amor ¿Qué?.- Me reí. Él sonrió igual.

-Te amo.- Pronunció tocando con un dedo el borde de mi boca y surcándola como si estuviese dibujándola. Reprimí un suspiro, mitad sorpresa mitad ilusión y un pequeño sonido salió de la garganta.

Le miro y me devuelve la mirada, cada vez más cerca hasta que nuestra visión se vuelve borrosa y nuestros ojos se agrandan y se superponen, convirtiéndonos en cíclopes. Mirándonos con la respiración acelerada.

Por fin nuestras bocas se encuentran, luchando tibiamente. Muerdo su labio y paso mi lengua ligeramente por sus dientes.

Cuando respiro, siento su aroma que acelera aún más mi corazón. Cierro los ojos disfrutando del momento.

Nuestras lenguas se entrelazaron mientras nuestros labios se compartían. Poniendo todo el amor que sentíamos en ese beso.
Sus manos entrelazan entre mi cabello buscando hundirse en él, lo acaricia como si fuese lo más preciado en su vida.
Pego mi cuerpo al suyo abrazándole con fuerza mientras nuestro amor se hace más profundo, sellado por un beso.

-No me dejes nunca.- Consigo pronunciar sin querer separarme de su lado.

-Ya somos libres.- Responde volviéndome a besar…

 

 

FIN

 

 


Espero hayáis disfrutado de la historia, no habrá una segunda parte pero seguro subo más adelante escenas eliminadas y smuts de la pareja 😀

Espero como siempre sus comentarios 😀

 

LOVE LOVE

 

YUMIYU.

Anuncios

2 thoughts on “Epílogo

  1. Uff. . . por un momento me asuste y me dolio el corazón al pensar que Darien tenia algo con David. . . y cuando a cosa se arreglo me senti feliz ^-^
    Me gusto mucho la historia aunque espero que Alice este bien, le tome cariño a esa niña

    Me gusta

¿Quieres hacerme feliz? COMENTA PLEASE

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s