CAPITULO 23. TERRORES DEL PASADO.

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Habían sido las cuatro horas más horribles de mi vida. ¿Las habría pasado mi hijo metido en una maleta? Luka no debía de haberse dado cuenta de que estaba si no se hubiese dado la vuelta o me hubiese llamado. Al no ser que quisiese devolverlo antes de que me enterase y me pusiese, con razón, histérico.

Suspiré y volví a retorcer mis manos arrugando mi camiseta.

-Cris…- Leo me habló, advirtiéndome o más bien recordándome la conversación que habíamos tenido.

-Lo sé.- Respondí. Tenía que saber que a estas alturas si no sabía nada de ellos sólo significaba una cosa, tenían a mi hijo y mi marido. Debía hacerme a la idea de que no estarían esperando a las puertas del avión.

Las ruedas tocaron el suelo creando turbulencias y echando mi cuerpo hacia delante. Me sujeté en los apoya brazos de mi asiento para evitar que mi cuerpo se fuese hacia delante.

Divisé en la ventana cómo de las alas se levantaban unas pequeñas pestañas que ayudaban al avión a reducir su velocidad.

Tragué saliva.

La última vez que había estado en China, había sido secuestrado por Lao y no dudaba que él tuviese algo que ver en todo esto.

Ya habían pasado cuatro años desde entonces, y muchas nuevas y preciosas experiencias. Y aunque intentaba no recordarlo a menudo y jamás había vuelto a hablar de ello, aún me quemaba la parte de mi cuerpo donde una vez las iniciales de ese hombre estuvieron marcadas.

Supongo que por mucho que uno crezca, hay ciertas cosas que no se pueden olvidar, aunque se haga terapia, aunque se sea fuerte, aunque seas feliz.

Llegan momentos en la vida que la obscuridad siempre intenta abarcar tu alma y tus pensamientos.

Pero esta vez, no dejaría que el miedo pudiese conmigo.

El avión terminó de pararse haciendo que el fuerte ruido que emitían los motores fuese cesando poco a poco.

-No te preocupes, Luka es fuerte. Siempre nos las apañamos para salir adelante.

-No siempre.- Dije serio acordándome de mi madre. Ella había sido la persona más importante que había perdido en esa lista de pérdidas generadas por la vida de mi esposo.

Aunque ella formaba parte del consejo y podría haber muerto de cualquier manera. Aunque si yo no estuviese con Luka, seguramente ella y yo aún viviríamos juntos. Bueno, tal vez ya no. Aunque no tendría a mi hijo y no iría a tener a mi hija y eso sí que no lo cambiaba por nada del mundo. Mientras ellos estuviesen a salvo, yo estaría tranquilo.

Íbamos a recuperar a Luka, estaba seguro de ello. Pero ¿Y luego qué? ¿Volveríamos al mismo círculo vicioso? ¿ME quedaría el resto de mi vida preocupándome porque algún enemigo de mi marido le hiciese daño? O peor aún, se lo hiciese a alguno de mis hijos por venganza.

Luka tenía razón, lo mejor era dejarme a mí de lado aunque eso no solucionaba el problema. Sus enemigos siempre sabrían que Luka haría cualquier cosa por nosotros.

Tal vez por eso… Por eso había tomado esta drástica decisión. Entregarse a sus enemigos. Seguro no lo matarían, lo torturarían y se divertirían con él. No le darían una suerte y destino tan bueno como la muerte.

O igual lo usaban para conseguir algo del consejo. Ellos sabían que Luka era su mayor aliado. Aunque proviniese de un clan mafioso y algunas de sus actividades fueran ilegales, por lo menos él siempre había estado de parte del clan. Nunca había cometido delitos contra la humanidad y tenía contacto y aliados en todo el mundo.

Aunque… ¿Dónde estaban esos contactos ahora? ¿Dónde se había metido el clan y el consejo? ¿Por qué, de todas esas personas que supuestamente lo rodean y lo veneran, sólo habíamos acudido a su rescate suicida los mismos de siempre?

Había demasiadas cosas que no sabía, al igual que demasiadas que no me contaban. Y que seguramente no me contarían nunca para no meterme dentro de ese mundo. Por dios… ¿Acaso no se daban cuenta que estaba metido hasta las entrañas?

Reí en voz alta por la ironía de la situación. Leo y Kai me miraron.

-¿Todo bien?- Preguntó Leo subiendo una de sus cejas. Suspiré.

-Supongo que sí. Por cierto… ¿Hay algún plan?- Habían sido cuatro horas muy silenciosas para estar entrando en territorio enemigo.

-Encontrar a Luka.- Asentí.

-Ajá, bien eso es lógico. ¿cómo?

-¿No has estado escuchando todo lo que íbamos hablando casi la última hora?.- Preguntó Kai. Mordí mi labio. Es cierto habían hablado mucho. Aunque nada en concreto. Hablaron de un pueblo, unos posibles lugares donde podrían estar, un posible aliado que les diría algo a cambio de dinero… Especulaciones, tantas que había perdido el hilo de la conversación y había empezado a divagar.

-Resumen por favor.- Dije con toda la seriedad del mundo.

-Nos dirigimos a Fangshan, es uno de los distritos de Pekín. Todo el mundo en nuestro ambiente sabe que ahí viven los mayores mafiosos de China, escondidos en sus pequeñas casas formando casi una ciudad del crimen donde no hay nada de crimen.

-¿Es muy grande? ¿Es un pueblo?

-Es un distrito, y no es muy grande aunque sí viven unas novecientas mil personas.- Asentí de nuevo.

-Ajá, ¿Vamos a llamar puerta por puerta a unas cuatrocientas mil casas o cómo?- Leo suspiró.

-Tú sólo síguenos, haznos caso y en cuanto los encontremos, agarras a James y te vuelves.

-¿Sólo vamos nosotros? ¿Al final no viene nadie más?

-El consejo está avisado, no sabemos cuántos vendrán a ayudar. Nos proporcionaron una casa franca en el distrito. El clan Ryu no está avisado, podría formarse una lucha de poder si saben su jefe se fue a suicidar.

-¿Crees que ya los tienen o puede que estén escondidos en alguna parte?- Leo se puso serio.

-Cris, ya hemos hablado de esto.

-Lo sé.- Suspiré, es cierto. Obviamente ya los tenían retenidos.

-Una vez que estemos en la casa franca, ¿Cuál es el plan?

-Lo discutiremos con los miembros del consejo que hayan venido a apoyar.

-Sí… Tiene sentido.- Respondí dando por terminada la conversación.

Bajamos del jet y sentí una corriente de aire frío que me hizo estremecer dejándome una mala sensación. No hacía frío, debíamos de estar como a veinte grados. Una temperatura bastante normal para la época del año pero aun así, ese viento había llegado helado. O tal vez era mi negativismo o mi tristeza lo que lo había hecho sentir así.

-Voy por el coche.- Dijo Leo mirándonos a Kai y a mí. –Quédate con Cristian. –Eso se lo dijo sólo a Kai. De nuevo tenían miedo a dejarme solo, aunque las estadísticas mostraban que no debían hacerlo.

-¿De dónde va a sacar un coche?- Pregunté.

-Es un aeropuerto, siempre hay servicios de renta de coches, limusinas y esas cosas. Incluso aunque sea aeropuerto privado, aquí aterriza gente con dinero que o bien quiere su coche o un servicio de chofer.

-Claro.- Que idiota yo, aún pensaba como pobre o más bien como persona normal y corriente. Igual hasta compraba el coche de una vez. Ahora que veía bien, no había ningún taxi en la zona. Sólo limusinas y coches negros elegantes esperando a gente. Tenía la impresión de que Pekín era pobre, o al menos el noventa por ciento de la población. Obviamente aquí estaba el diez restante.

Un  Mercedes-Benz de color gris brillante se paró justo en frente de nosotros. No sabía qué modelo era, pero tenía pinta de ser bastante bueno. Instintivamente, me eché un poco hacia atrás, sabía que era Leo, pero podría ser cualquier otra persona o enemigo.

-Subir.- Dijo Leo bajando la ventanilla, la cual estaba tintada.

Subí en la parte trasera del coche y Kai se puso delante. El interior olía a nuevo. Me gustaba ese olor a coche nuevo.

-¿Por qué tan llamativo?- Pregunté, ni Kai ni Leo eran de comprar lo más caro. No les era importante eso del aparentar dinero, todo lo contrario.

-Por el barrio.- Respondió Leo. –Vamos a una zona de dinero, no podemos ir en cualquier coche.- Eso tenía sentido.

Me coloqué el cinturón y Leo aceleró lo más que el tráfico le permitió. Se notaba que tenía prisa. En cuanto nos alejamos un poco de la no tan concurrida zona del aeropuerto privado, Leo empezó a adelantar a todos los coches. ¿Cómo sabía qué dirección tomar?

-¿Cómo sabes dónde vamos?- Pregunté. Después vi el gps colocado en medio del coche. –Nada, ya lo vi.- dije auto respondiéndome. Kai rio.

-Sigues siendo tú.- Sonreí. Si era cierto, seguía siendo un poco despistado, preguntón y esas cosas propias de mi personalidad. Menos mal ya era más valiente, responsable e independiente también.

-Oye…-Un sentimiento oculto dentro de mí afloró recordando el mal trago que había pasado al no saber nada de ellos desde que me había ido a Japón.

-Dime.- Respondieron al unísono Leo y Kai.

-¿Por qué nadie me llamó cuando me fui a Tokyo?- Ninguno respondió. –Entendí la parte de que Luka quería separarse de mí para que pudiésemos vivir en paz… Sí entendí esa parte hasta comprendo el porqué de su misión suicida. Pero si era para protegerme… ¿Por qué no vinieron conmigo Irina, Rick y los niños?

-De hecho… Ellos tampoco estuvieron con nosotros. Todos nos separamos hasta que nos dimos cuenta de la idiotez que iba a cometer Luka. Nos dimos cuenta que no podemos estar separados y si íbamos a ir a Tokyo allí iban a estar más protegidos si nos pasaba algo.

-¿Y si…- No había pensado en esto. -¿Y si todos morimos? ¿Qué pasará con mis hijos si todos morimos?- Quise llorar sólo de pensarlo.

-No moriremos.- Dijo Leo.

-La gente muere.- Respondí.

-No nosotros.- Insistió.

-¿Me lo prometes?- Ni que se pudiese prometer algo así…

-No puedo prometértelo.- Por lo menos era sincero.

-Entonces podemos morir…- Insistí.

-Si es como piensas y es lo que quieres, morirás.- La afirmación me bloqueó. Tragué saliva.

-No quiero morir.- Dije algo asustado.

-Entonces lucha por estar vivo y sacar de ahí con vida a los que amas.

Después, volvió a reinar el silencio en el coche. Silencio eterno en el que todos estábamos sumidos en nuestros pensamientos. ¿Qué pasaría? ¿Qué sería de mis hijos? ¿Qué sería de Luka? Y si salíamos todos vivos… ¿A dónde iría? Jamás podríamos escapar mientras nos estuviesen buscando.

 


Quedan menos capítulos para acabar el libro y por tanto la trilogía. OH MY GOD! Yo diría que como mmmm 3 ó 4 capítulos.

Tanto tiempo escribiendo esta historia que fue mi primera por cierto 😀

¿Qué pasará con Luka? ¿Llegarán a  tiempo¿ ¿Y JD? espero sus lindos comentarios que son los que me animan a seguir escribiendo!

Un abrazo!

LOVE LOVE

 

YUMIYU.

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One thought on “CAPITULO 23. TERRORES DEL PASADO.

  1. Hola!!!! Antes que nada n.n ¡¡¡TRES O CUATRO CAPITULO!!!!!! O.O WTFG!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! TAN POCOS T-T Nooooooooooooo!!!!!!!!!
    Ahora si n.n ya calmadita, estoy que empiezo a rodar por el suelo de mi habitación si no sé cómo continuará!!!! Más le vale a Luka salir vivito y coleando porque no quiero recoger otro trozo de mi cora (Ya con otra novela que he leído hace poco tuve suficiente), en realidad espero que todos salgan vivitos y coleando XD jejeje
    Pero bueno, seguro saldrá el lado sádico en el algun momento (a mi me saldría 😉 ) y alguno va a morir T-T ¿no? ¿NO?
    Voy a estar esperando ansiosa el próximo cap que espero sea pronto!!!! n.n Un saludo enorme y nos leemos!!! Bye bye

    Me gusta

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