CAPÍTULO 73. EL PASO DE LOS DÍAS.

darien 4

No podía imaginar lo rápido que pasaban los días. Bueno, en realidad el día a día había pasado supongo a una velocidad normal, pero ahora que miraba hacia atrás no podía comprender cómo no me di cuenta.

Hace un instante andaba preocupado por los exámenes, con el trabajo para el concurso, el problema con Brian y Julio, su cumpleaños, nuestras pequeñas vacaciones… Y ahora ya estábamos de nuevo a final del curso. Había sobrevivido a mi primer año de universidad y casi ni me había enterado.

Mordí el bolígrafo que sostenía con mi mano y apoyé mi mentón ligeramente en la otra. También sentía que me había pasado el curso en esta mesa. Y no me faltaba razón.

Creo que ya le había hecho un agujero al cojín que aplastaba mi trasero de tanto usarlo.

Suspiré. Muchas cosas habían cambiado desde hacía ya escasos dos años. Lo había dejado con Marcos, conocí a Brian, mi padre fue encarcelado, mi madre cada día estaba mejor de su enfermedad, resulta tenía un medio hermano y sobrinitos, Marcos y Erick estaban emparejados.

Eso me tenía mal… Desde hace unos días, no podía dejar de pensar en cuánto nos habíamos separado. Antes estábamos siempre juntos y hacíamos planes todos los fines de semana. Ahora… Ahora si nos veíamos era por milagro divino. Entre las respectivas universidades y parejas… Lo que más deseábamos hacer el fin de semana era acurrucarnos en un sofá y comer palomitas. O por lo menos yo. Aunque los echaba de menos.

Hablábamos muy a menudo, sobre todo por mensaje de whatsapp, pero últimamente no era suficiente para mí.

Suspiré y agarré mi teléfono móvil dejando en la mesa el bolígrafo que ya tenía la parte de atrás totalmente destrozada por mis mordiscos.

<Hola> Escribí en el grupo que habíamos formado.

Golpeé mis dedos contra mesa esperando una respuesta. Miré atento su en la pantalla indicaba que alguien lo hubiese leído o estuviese escribiendo.

Después de unos segundos, salí de la conversación y miré mis últimos chats.

“Mamá, Boys, Bry, Jennifer, Anthony  y Sara” No había nada más. Volví a golpear la mesa con las uñas de mis dedos creando un sonido parecido al de un caballo galopando.

Entré en la conversación de mi madre.

<Hola mamá, Qué tal estás?> Envié el mensaje y salí de nuevo a la sala común.

<Amor ¿A qué hora vienes? Pedimos sushi?> Envié el mensaje a Brian. Definitivamente estaba aburrido y acaba de descubrir que mi vida social era una mierda tan solo mirando mi whatsapp.

<Hola Anthony espero que estés bien, ¿Qué tal los niños? Cuando acabe mis exámenes iremos a veros> De nuevo envié el mensaje y salí.

<Hola Sara! ¿Cómo vas para el examen del Lunes? Yo ando muy perdido, igual podríamos quedar y estudiar juntos.> Envié el mensaje. Tenía pocos amigos en la universidad pero ya que tenía alguno debía aprovechar y estudiar conjuntamente porque estaba demostrado que en esta ocasión sólo no podía. Estaba demasiado aburrido y por lo menos si quedaba con sara podíamos estudiar un rato, charlar otro.

Mi teléfono vibró y sentí alegría, alguien me había respondido.

<Alannnn!! Desaparecido!!! ¿Qué te cuentas? Ando liado estudiando, en qué momento me metí en medicina así que seguramente no podré quedar hasta que acabe el mes que viene. Pero cuando pase eso por favor. Porfavorrr emborrachémonos!! Sin excusas!!> Sonreí, A Marcos debía de estar costándole más que a mí. Al fin y al cabo su carrera era más difícil y encima él no es que fuese una persona aplicada o de buenas notas como yo. De hecho, yo sabía que aunque estuviese hoy sin hacer nada con el domingo me bastaría para repasar y sacar buena nota el lunes. Técnicamente con el haber ido a clases me bastaba para aprenderme casi todo lo que caía.

<Te lo prometo. Yo tengo bastantes ganas también. Cuándo acabas?>

<El Viernes que viene justo>

<Yo acabo el jueves>  Lo bueno es que todos los exámenes eran casi seguidos. Sufría sólo durante dos semanas y ya acababa todo.

<Pues dicho está, este el viernes. Erick creo que acaba el jueves igual. Espera lo compruebo> Marc dejó de escribir y supuse estaba hablando con Erick, me daba envidia que viviesen juntos, siempre habíamos dicho que viviríamos los tres juntos.

<Holaaa!! Perdón no escuché el teléfono> Contestó Ercik en el grupo.

<¿Cómo vas?> Quise saber.

<Aburrido. Mucho de hecho. Yo quiero estar en un laboratorio, quiero aprender ya genética y me tienen aquí estudiando piedras de granizo. ME ABURRO.>

<jajajaja> Escribí. <Acabará pronto ese tema ¿No? Digo, es una piedra y ya…>

<Já! Muy gracioso tú, existen miiiiles de piedras y tengo que saberme cada puto nombre y de donde viene. O que la piedra de granizo más grande hasta ahora pesaba un kilo y cayó en bangladesh en 1986>

<ME compadezco de vosotros chicos> Y era así, realmente yo disfrutaba con lo mío. A veces me enfadaba incluso de lo obvio que eran algunos conceptos y cómo intentaban complicarlos dándole explicaciones absurdas.

<Tengo que seguir estudiando> Dijo Marcos. <Acordamos entonces quedar el Viernes para salir. No?>

<Adjudicado> Respondí.

<Ok, hablamos entonces ese día y vemos la hora>

Salí de nuevo de esa conversación y comprobé que ya tenía mensajes en los otros chats.

Entré el de mi madre.

<ME alegra mucho que me hayas escrito hijo. Estoy bien, gracias por preguntar. Espero te vaya muy bien en tus exámenes y puedas venir a verme en la siguiente semana>

<Claro mamá! Gracias por desearme suerte. Seguro todo va bien. Ten bonita semana> Respondí. La relación con mi madre había ido mejorando día a día. Me había ayudado mucho Jennifer y sus sesiones. Había podido llegar a comprender que ella siempre estuvo enferma y que esta señora de ahora, es mi verdadera madre.

Salí y me metí en la conversación con Sara.

<Hola Alan! Si quieres quedamos mañana domingo y pasamos la tarde repasando para el del lunes. Además! Necesitaré tu ayuda!>

<Claro! Vente mañana tipo después de comer a mi casa y estudiamos aquí>

<Perfecto! Nos vemos mañana! :D>

Cuando vi que ya había respondido todos los mensajes dejé el teléfono en la mesa y me estiré bostezando.

Volví a mirar mis apuntes, los cuales ahora estaban llenos de garabatos que había realizado inconscientemente.

Partes de un logo, leí, logotipo, isotipo, imagotipo, isologo, imagen corporativa, identidad… Volví a bostezar.

-Muy fácil.- Dije en voz alta. –No lo sabía pero muy fácil. Pasé la hoja y la miré de reojo intentando encontrar algo nuevo o que no supiese.

-Toc Toc.- Escuché la voz de Brian fingiendo llamar a la puerta. Me di la vuelta con una sonrisa. Dios… Ya pronto en escasos meses cumpliríamos dos años juntos.

-Hola amor.- Me levanté de la silla y fui a abrazarle. Él me recibió encantado entre sus brazos y me estrujó con fuerza respirando, como siempre, mi aroma.

-¿Cómo vas con tus estudios?

-Bien, además mañana he quedado con Sara así que lo que me falte me será más fácil aprenderlo en compañía. ¿Tú qué tal?-  Brian sonrió delatándose a sí mismo.

-¿Qué ocurre?- Quise saber.

-Nada.- Respondió sin eliminar esa sonrisa pícara de su cara.

-¿Qué ocurre?- Volví a preguntar.

-¿Adivina quién comenzará a dar clases el curso que viene en la facultad de historia…

-¿Ya tienes tu doctorado? ¿Ya te admitieron? ¿Ya te contrataron?- Pregunté ansioso por la respuesta.

-Sí y sí y sí y sí. Sí a todo.- Dijo súper feliz.

-¡Qué gran noticia!- Exclamé. Después lo abracé aún con más fuerza.

-Traje el sushi que me pediste y una botella de vino para celebrar. ¿Crees que puedas unirte?

-Claro que sí.- Agarré la mano de Brian y lo conduje hacia el salón.

Brian había asentado las cosas en la mesa donde estaban los sofás. ME senté y comencé a sacar cosas, él fue a por las copas a la cocina y volvió enseguida.

Comenzó a servir el vino y yo terminé de abrir todo lo que había traído. Había makis, sushi de salmón, tampico, tempura y kushiagues.

-Te pasaste comprando comida amor.- Le dije. Antes de conocerle éste festín me hubiese durado tres días mínimo.

-Come lo que quieras y deja lo que no. Si sobra ya tenemos comida mañana.

-Menos el tempura, ese hay que acabarlo que en un par de horas se pone blando y ya no sabe rico.

Ya nos sentamos ambos en el sofá y prendí la televisión para que hubiese algún sonido de fondo.

-¿Entonces bien tus estudios?

-Genial, pero ahora háblame de ti. ¿Cómo te sientes?

-Muy feliz. Aunque bastante de la euforia que sentí se me ha ido por el camino pero sigo con la misma felicidad.

-¿Le dijiste a tus padres?- Negó.

-Obviamente debías ser el primero en enterarte. A mi padre no le va a caer muy bien, es menos tiempo para ayudarle con las empresas y lo mismo a Ron. Sabes que cuando ya no puede más me llama y pues ahora tendré menos tiempo. Quiero empezar igualmente mi trabajo de investigación.

-Ya… Bueno si necesitas algo me dices, también estoy estudiando empresas. Quién sabe igual en poco tiempo yo puedo ayudarte con tu parte de la empresa.

-Te la regalo…

-No digas tonterías, aunque no necesitemos el dinero que da sé que lo haces por no dejar tirada a tu familia. Tu padre no puede con todo y tu hermano no tiene la experiencia que tú. Saliste superdotado en estas cosas.

-¿Sólo en eso salí superdotado?- Dijo con picardía.

-Qué idiota…- Exclamé golpeándolo suave en el hombro. Él se rió.

Seguimos comiendo en silencio mientras veíamos la tele y tomábamos vino. Al menos sabía que jamás me sentiría solo de nuevo mientras le tuviese a él. Habíamos pasado por tanto… Tantos mini ataques cardiacos, equivocaciones, momentos malos y momentos buenos. Y aun así… Sentía que me faltaban miles de experiencias a su lado.

Aún no habíamos trabajado juntos en un proyecto, aún podíamos casarnos, adoptar, tener una familia, comprar una casa en el campo para los fines de semana, crecer profesionalmente, empezar a tener tiempo para salir a restaurantes a menudo, tener nuestras cuentas conjuntas, envejecer juntos… Realmente nuestra vida, acababa de comenzar y me emocionaba sólo de pensar que aún estábamos en el principio.
—————————-

Como siempre, perdón por la tardanza. Aunque tarde siglos, no abandonaré ninguna de mis historias. Ojalá y tuviese más tiempo pero mis vida no me lo permite 😦

Espero por lo menos que sigan disfrutando de mis historias.

Un fuerte abrazo!

LOVE LOVE

YUMIYU.

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